El último proyecto de la época fue el Carro Verdeja cuyo
proyecto se terminó en 1938, finalizándose el primer prototipo el
mes de Enero de 1939. El carro era una suma de componentes de los
carros en servicio, a excepción del tren de rodaje que le era
propio. Se trataba de un nuevo sistema, sin dientes guía, con las
ruedas corriendo por un canal.
El blindaje era de 16 mm. en todas sus partes. El armamento
era de un cañón de 45 mm. (modelo 1932, ligado a un telescopio de
puntería proveniente de un T-26) y dos ametralladoras MG-13
(originales de un Panzer I).
El motor era un Ford V8 modelo 48 de gasolina, ligeramente
modificado del modelo para turismos, mientras que la caja de
cambios procedía de un Panzer I.
Nunca llegó a
fabricarse en serie a pesar de la fabricación de 2 prototipos en
enero de 1939 y los planes aprobados en 1941 para la fabricación
de 1000 unidades.
Cuando
las autoridades alemanas decidieron en 1933 la construcción
de un carro de combate, ordenaron el desarrollo del
"Kleintraktor" (un vehículo blindado de entre
4 y 7 toneladas de peso). Pero disfrazaron el proyecto
como el de un tractor agrícola dotado de cadenas,
denominado (Landwirtschaflicher Schlepper, LaS), ya que
el Tratado de Versalles del 28 de Junio de 1919, que ponía
fin a la Primera Guerra Mundial, prohibía a Alemania la
fabricación de carros de combate. 15 de estos vehículos
sin torre ni superestructura, fueron construidos y usados
en las escuelas de instrucción del incipiente ejército
aleman. Todos ellos fueron presentados por Guderian a
Adolf Hitler en Abril de 1934.
Ejercicios
con el Panzar I Ausf.A en 1934.
El Panzer
I entró en combate por primera vez durante la Guerra
Civil Española (1936-1939), donde dieron servicio unas
100 unidades dentro de la "Legión Condor" (Panzerabteilung
88) en el bando de los "nacionalistas" del
general Franco. Los Panzer I resultaron superados por los
tanques soviéticos T-26 y BT-5 suministrados por Rusia
al bando de los "republicanos". El Alto Mando
Alemán aprovechó la oportunidad de la Guerra Civil Española
para examinar y probar sus nuevas armas y tácticas de la
Blitzkrieg (La Guerra Relámpago).
El Panzer
I fue el primer carro alemán en ser producido en masa (818
ejemplares de julio de 1934 a junio de 1936). Se
distribuyó a las unidades a partir de septiembre de 1934.
Su escaso blindaje únicamente ofrecía protección
frente a pequeñas armas de fuego, y sus dos
ametralladoras gemelas sólo estaban a la altura de
unidades de infantería, resultando completamente inútiles
en combate.
La producción propiamente española, ante la escasez de este tipo de vehículos al principio de la guerra civil, se reduce a un intento de fabricar tanques en Barcelona y en Bilbao y a la fabricación de camiones blindados. Estos camiones se fabricaban añadiendo un blindaje artesanal a los vehículos, que fueron llamados por la población "tiznaos" debido a su camuflaje. Se utilizó como base camiones, autobuses, maquinaria agrícola o de obras públicas, y para su blindaje se utilizaron chapas de distintas calidades y grosores. En algunos casos, se llegó incluso a utilizar colchones atados a base de cuerdas en los laterales de los vehículos. En ocasiones se comprobaba la eficacia del blindaje con disparos de fusil, lo cual provocó algún accidente ocasionado por el rebote de los proyectiles. En algunas ocasiones, debido al afán de dotar los vehículos de una mayor protección, se aumentaba tanto el espesor del blindaje que aumentaba demasiado el peso del vehículo, impidiendo de esta manera que el vehículo maniobrara con libertad y limitando mucho su velocidad; de manera que sólo podía desplazarse muy lentamente con marchas cortas y en terrenos totalmente llanos. En combate, los de peor diseño y construcción apresurada, fueron puestos rápidamente fuera de combate; los que fueron construidos con un diseño más estudiado y con mejores medios técnicos, como los construidos por las fábricas de Barcelona, tuvieron una vida más larga, aguantando algunos de ellos los tres años de guerra, bien en el bando en el que fue construido o en el contrario si eran capturados. Claro está que no tuvieron, ni muchísimo menos, tanta importancia bélica como los blindados rusos, pero la variedad de modelos, la fealdad (casi monstruosidad) fruto de la improvisación y la cantidad de mensajes y siglas de sindicatos con los que iban decorados los hacen sumamente interesantes, no solo de cara a los modelistas, sino también a aquellos amantes de las curiosidades de la Historia. Es suficiente con observar las fotografías de algunos de estos armatostes para darse cuenta de lo que digo; valga como ejemplo el camión blindado que encontraron las tropas nacionalistas cuando entraron en Aranda, que a mí personalmente me recuerda a un hipopótamo, o el monstruoso artefacto parecido a un Schneider que circuló en 1936 por las calles de Madrid, posiblemente algún prototipo del tractor blindado Landesa de 1934. La diversidad y extravagancia de muchos de estos artefactos es fruto de las prisas, de la urgencia del momento, que obligó, no sólo a blindar camiones, sino también autobuses y tractores. Algunos de estos vehículos fueron recuperados para sus habituales quehaceres una vez finalizada la guerra, después de librarles del blindaje. Otros pasaron a formar parte del parque móvil de los vencedores, y los más fueron destruidos o resultaron totalmente irrecuperables.
T-26B
modelo 1933. Museo Histórico Militar de Valencia
FICHA
TÉCNICA (1)
MODELO:T-26 B modelo 1933.
Nº DE TRIPULANTES:
3 (Jefe-tirador, cargador y conductor) CAÑÓN: 45 L/46 mm, mod. 1932 Nº DE PROYECTILES:
100 disparos de cañón, 90 en los dotados con radio. SISTEMA DE PUNTERÍA: Un periscopio
tipo Zeiss facilitaba la visión y poseía un
sistema de puntería foto-eléctrico para poder disparar en movimiento. ELEVACION (EN
GRADOS): - 10ºa + 40º AMETRALLADORAS: 1
ametralladora DT coaxial de 7,62
mm, algunos montaban otra ametralladora de 7,62 mm en la torreta, para
defensa antiaérea o en montaje coaxial en la parte trasera de la misma. Nº DE CARTUCHOS:
3000 de 7,62mm ESPESOR BLINDAJE: de 6 mm en el suelo de la
barcaza, la plancha superior de la torreta 10 mm y 15 mm de acero remachado en
las paredes del casco y la torreta. TORRETA: De
acero, soldada y remachada, de forma cilíndrica, con una prolongación posterior
semicilíndrica desde la mitad de su altura, giro 360º, mando manual. PESO DEL TANQUE: 9.200 Kg LARGO:4,72 m ANCHO:2,35 m. ALTO:2,38 m. ALTURA HASTA EL
SUELO:30,6 cm. CONTACTO CON EL SUELO:
2,92 m. ANCHURA DE CADENAS:25,9 cm NÚMERO DE ESLABONES:
95 SUSPENSIÓN:
Dobles brazos oscilantes y ballestas MOTOR: GAZ T-26 de
gasolina refrigerado por aire, 8 cilindros opuestos en línea, con un máximo 91
CV, 68 kW a 2200 rpm. TRASMISIÓN: Por
árbol y caja mecánica de ciclos con cinco velocidades hacia delante y una hacia
atrás. CONDUCCIÓN: por
palancas y freno. VELOCIDAD MÁXIMA28,5 Km/h en carretera y 20,9 Km/h por campo. AUTONOMÍA: 225 Km por carretera y 175 KM por campo. Depósito
de 285 litros VADEO/PENDIENTES/ZANJAS/OBSTÁCULOS
VERTICALES: 0,9 m/60%/1,9 m/0,79 m COMUNICACIONES:
Vehículos de mando por radio; resto por banderas
La producción propiamente española, ante la escasez de este tipo de
vehículos al principio de la guerra civil, se reduce a un intento de
fabricar tanques en Barcelona y en Bilbao y a la fabricación de
camiones blindados. Estos camiones se fabricaban añadiendo un blindaje
artesanal a los vehículos, que fueron llamados por la población
"tiznaos" debido a su camuflaje.
Se utilizó como base camiones,
autobuses, maquinaria agrícola o de obras públicas, y para su blindaje
se utilizaron chapas de distintas calidades y grosores. En algunos
casos, se llegó incluso a utilizar colchones atados a base de cuerdas
en los laterales de los vehículos. En ocasiones se comprobaba la
eficacia del blindaje con disparos de fusil, lo cual provocó algún
accidente ocasionado por el rebote de los proyectiles. En algunas
ocasiones, debido al afán de dotar los vehículos de una mayor
protección, se aumentaba tanto el espesor del blindaje que aumentaba
demasiado el peso del vehículo, impidiendo de esta manera que el
vehículo maniobrara con libertad y limitando mucho su velocidad; de
manera que sólo podía desplazarse muy lentamente con marchas cortas y
en terrenos totalmente llanos.
En combate, los de peor diseño y
construcción apresurada, fueron puestos rápidamente fuera de combate;
los que fueron construidos con un diseño más estudiado y con mejores
medios técnicos, como los construidos por las fábricas de Barcelona,
tuvieron una vida más larga, aguantando algunos de ellos los tres años
de guerra, bien en el bando en el que fue construido o en el contrario
si eran capturados. Claro está que no tuvieron, ni muchísimo menos,
tanta importancia bélica como los blindados rusos, pero la variedad de
modelos, la fealdad (casi monstruosidad) fruto de la improvisación y la
cantidad de mensajes y siglas de sindicatos con los que iban decorados
los hacen sumamente interesantes, no solo de cara a los modelistas,
sino también a aquellos amantes de las curiosidades de la
Historia.