En la mañana del 7 de
marzo de 1939 el vapor "Castillo Olite" se acercaba confiado al puerto
de Cartagena. En sus bodegas, más de 2.000 soldados pertenecientes al
ejército de Franco esperaban ansiosos la entrada en una ciudad que
creían ganada al enemigo. El silbido cercano de un proyectil debió de
helarles la sangre... Inmediatamente después, otro proyectil impactó en
la bodega en la que transportaban la munición, reventando al buque, que
se hundió en pocos minutos llevándose consigo la vida de 1.477
militares, en lo que constituye la peor tragedia de la España marítima
contemporánea.
Dia 5 de Enero Cuando las Fuerzas del General Franco se abren camino
hacia Barcelona; acción dirigidas por él mismo; se desencadena la
última gran ofensiva republicana, por la población de Valsequillo
(Córdoba). Dos divisiones del ejército republicano, rompen el
dispositivo del bando nacional, y en la primera jornada logran abrir
una brecha de 8 kilómetros.
Dia 6.- Los republicanos siguen ensanchando la brecha abierta en
el frente del sur, y combaten duramente en las sierras de los Santos y
Tejonera. El mando contrario organiza la defensa enviando al teatro de
operaciones del sector de Peñarroya, cuatro divisiones para contener la
presión del bando republicano.
Este artículo de Fernando Fuster Villaplana fue publicado en el número 3 de la Revista de Historia Militar.
En enero de 1939, las tropas republicanas del Ejército de Extremadura, al mando del general Antonio Escobar Huerta, atacaron las posiciones nacionales en la zona de Valsequillo-Peñarroya. Tres Cuerpos de Ejército se lanzaron al asalto en una tardía realización del llamado Plan P del general Vicente Rojo. Los objetivos eran ambiciosos: envolver el dispositivo nacional del II Cuerpo de Ejército en el saliente de Castuera-Cabeza del Buey, provocando el derrumbe del frente para avanzar hacia Llerena o Mérida. La meta inmediata era ayudar indirectamente a las fuerzas republicanas que resistían las embestidas nacionales en Cataluña. El objetivo estratégico era dividir la zona nacional en dos.
Las tropas republicanas lograron abrir una brecha en las líneas enemigas y ocupar varias localidades (Fuenteobejuna, Peraleda del Zaucejo, Granja de Torrehermosa, Valsequillo, Los Blázquez, La Granjuela). Sin embargo, a los pocos días, las fuerzas de Escobar fueron detenidas por sus enemigos. Franco envió refuerzos al general Queipo de Llano para taponar las vías de avance de los republicanos y, como en ocasiones anteriores, se empeñó en reconquistar el terreno perdido. Después de casi un mes de violentos combates, en un terreno enfangado y en medio de diversos temporales de lluvia y viento, los atacantes acabaron en sus posiciones iniciales. El número de bajas fue abrumador y la batalla resultó completamente inútil. A pesar de que intervinieron más de 150.000 combatientes entre ambos bandos, este episodio ha pasado prácticamente desapercibido ante la magnitud de la derrota republicana en Cataluña.
Algo se ha escrito y estudiado sobre el hundimiento del Castillo Olite, lo conocemos en su proceso, formando parte de aquellos confusos días que precipitaron el final de la Guerra Civil, pero sin duda este episodio no ha merecido la importancia real que la muerte de millares de hombres por culpa de un solo cañonazo pueda tener, cierto que estamos en una guerra, y en ella la muerte es casi lo cotidiano, pero aquí no es solo la muerte de unos soldados en combate, es más, la forma tan innecesaria y absurda de morir por nada y para nada.
Cuando iniciamos el camino de esta investigación no imaginábamos la verdadera magnitud de la tragedia que supuso este hundimiento, el más mortífero ocurrido jamás en nuestras costas, el hundimiento del “Castillo Olite” tuvo consecuencias mas personales que propiamente militares, escasas veces nos encontraremos ante una realidad como esta, una serie de despropósitos encadenados entre si conducirían a la mayor tragedia marítima ocurrida en nuestra costas en todos los tiempos, errores, desatinos y confusiones que llevaron a la muerte a todos estos hombres que a bordo del Castillo Olite iban embarcados.
Culpables, claro que existen, victimas muchas, pero lo que desprende de todo este incidente es un cúmulo de desorganización, improvisación e incompetencia que misteriosamente no aparece reflejado por ningún sitio como un error militar, ni asumido por quien era su creador y responsable, el vencedor de esta Guerra.
El hundimiento del “Castillo Olite” por las baterías Republicanas frente a las costas de Cartagena, el 7 de marzo de 1939, constituye uno de los episodios más oscuros y menos conocidos ocurridos durante La Guerra Civil Española.
Nos encontramos en plena fase final de la guerra (diciembre 1938- abril 1939), Franco ordeno a sus fuerzas la invasión de Cataluña, la liquidación del sector centro-oriental republicano era cuestión de días, solo la zona Centro-Sur quedaba en manos de una República sin capacidad ni voluntad de defensa, desmoralizada y sumergida en luchas internas. Comunicación La expedición a Cartagena y el hundimiento del Castillo Olite.
La ofensiva republicana se inicia la mañana del día 5 de Enero de 1939. Los tres
cuerpos de Ejército implicados en el ataque (Agrupación Toral, XXII Cuerpo de Ejército y
Columna F), logran abrir una brecha en el frente y se lanzan en las direcciones previstas. El
ataque tiene lugar precisamente en la zona de unión de los Cuerpos de Ejército nacionales II y
III, justo en el límite de separación entre las divisiones 24 y 22. Por la derecha, la Agrupación
Toral bordea las Sierras Mesegara y Trapera, por la izquierda, el XXII Cuerpo de Ejército, al
mando del teniente coronel Ibarrola, avanza en dirección a Valsequillo.