El cineasta español Fernando Trueba dijo este
viernes a la AFP que todavía no se hicieron las "buenas películas"
sobre la Guerra Civil española (1936-1939) y no descartó ocuparse del
tema.
"Aún
están por hacerse las buenas películas sobre la Guerra Civil española",
afirmó el director, que la noche de este viernes presentará en el
quinto "Hay Festival" de Cartagena su último filme, "El baile de la
victoria".
"He dado vueltas por ahí, pero todavía no me he
metido. Tengo algunas ideas de cosas que me gustaría hacer" sobre ese
tema, agregó.
"Curiosamente, las películas que yo he hecho en el
pasado nunca han tocado de manera directa la Guerra Civil: "Belle
Epoque" (1992) es la llegada de la República, "El año de las luces"
(1986) y "El embrujo de Shangai" (2002) son la posguerra, y "La niña de
tus ojos" (1998), que es la única que se desarrolla durante la guerra,
ocurre en Berlín", refirió el cineasta.
Quizá la película 'Los Perdedores' del cineasta melillense Driss
Deiback ha podido tener algo que ver, como sospecha el propio
realizador, pero es que tras la distribución del documental por la
ciudad ha llegado la petición de Marruecos, quien ha solicitado a
España que entregue a los soldados marroquíes que participaron en la
Guerra Civil española una reparación por los daños que sufrieron. Son
los combatientes que se enrolaron en las filas de Franco, entre ellos
cientos de melillenses, que ya obtuvieron la nacionalidad española.
A
nivel general se desconoce la cifra, pero según Marruecos podría
moverse en una horquilla de entre 100.000 y 130.000 soldados. Según
fuentes españolas habrían sido 80.000. Además ha dicho que había 9.000
niños reclutados. De esa cifra, cerca de 2.000 siguen vivos. La
Asociación Marroquí de Antiguos Combatientes denuncia que las pensiones
que reciben son muy inferiores a las vigentes en España. Marruecos
considera que "ha llegado el momento de que se haga justicia a estos
combatientes y a sus herederos".
Finalmente se ha confirmado la reforma caciquil tanto del temario como del modelo de prueba de acceso a la universidad en la Comunidad de Madrid (selectividad).
Como
nos temíamos desde un principio los coordinadores de la prueba, el
vicerrectorado y el resto de implicados en tan desdichada propuesta han
hecho oídos sordos a la mayoritaria opinión de los profesores de 2º de bachillerato
quienes así se lo han trasmitido en la última reunión celebradas en
pleno mes de diciembre de 2009, ¡tres meses después de iniciado el
curso! Donde asistimos a un bochornoso espectáculo protagonizado por el
coordinador de la Universidad Complutense de Madrid, quien ni sabia que
decirnos, ni nos daba fechas, ni respondía las preguntas de los
presentes y cuyas frases más repetidas fueron "yo que quiere que le
diga" o "si alguien tiene que marcharse no se preocupe".
Y ahora cuando estamos acabando ya el segundo trimestre nos confirman la ampliación del temario de Historia de España en 9 temas y
en la reforma del modelo de examen, pese al envío durante el mes de
mayo del año pasado de una circular del mismo vicerrectorado informando
que el modelo de examen no sería modificado.
Si desde cualquier
medio, organismo o institución se quiere analizar el manifiesto
desastre absoluto de la educación en España bastaría con analizar el
comportamiento oligárquico y prepotente de estos señores, instalados en
sus despachos universitarios y desconectados absolutamente de lo que
sucede en la secundaria española. A quienes, por ejemplo, cuando el
curso pasado se nos propuso el desglose del temario de historia
respondimos los profesores de forma también unánime de forma negativa.
Por si alguien no lo comprende bie,n les dijimos que NO. Bien, pues ellos ni cortos ni perezosos reunidos en comisión decidieron aprobar la reforma y el aumento del temario.
Personalmente
y como profesional me siento ninguneado, pisoteado, ignorado y
despreciado. Pero sobre todo preocupado por mis alumnos, verdadero
elemento clave de todo este asunto, ya que si bien el año que viene
volveré a dar la misma asignatura y el siguiente y el siguiente. Ellos
sin embargo se examinan una sola vez de selectividad y además en un año
en que se ha modificado la prueba, ahora separada en general y
específica y donde la nota dependerá de si presentan asignaturas a
subir nota o de la baremación de cada facultad.
Luego nos
preocuparemos porque nuestros jòvenes no están bien formados, que viven
la selectividad como un gran trauma, que la educación en España se
encuentra bajo mínimos y como solución maravillosa plantearemos medidas
sociopedagógicas de implantación en todas las etapas, recurriremos a
mágicos ordenadores y medios digitales o buscaremos formas de
baremación del rendimiento del profesorado. Y nuestros ilustres
próceres de la patria recurrirán a un comité de expertos, cuando no de
sabios, para que les asesoren en tan espinoso asunto y les presentes un
documento de trabajo, y claro los mismos impulsores de tan sabio
documento serán los mismos coordinadores, vicerrectores y especialistas
que han aprobado la reforma del temario de Historia de España de 2º de
bachillerato.
Supongo que tan insignes catedráticos sabrán que
un chico de 17-18 años no es un estudiante de cuarto año de grado, ni
un especialista en constitucionalismo decimonónico, ni mucho menos una
copia con patas de la enciclopedia de Historia de España de Menéndez
Pidal, ya que encima el modelo de examen vuvle a ser absolutamente
memorístico. Nuestros jóvenes ya no estudian aquella espantosa lista de
reyes godos, ahora tienen temas más áridos y espeluznantes como las
instituciones de gobierno medievales, tanto castellanas como
aragonesas, que deben de explicar, eso si, en no más de 10 líneas. Pero
eso si, con la naturalidad de un estudiante de master de Historia
Medieval, sin olvidar una, sus funciones, fecha de creación,
organización, relación con otras instituciones anteriores y
posteriores, usando los términos con propiedad, siendo claros, concisos
y redactando con madurez. Si alguien duda de ellos que consulte este
mismo blog el dichoso apartado y juzgue por si mismo.
Así
que, que tal si en vez de seguir aumentando un temario que desde
Atapuerca nos lleva al gobierno Aznar del año 2000. Hacemos un temario
equilibrado, abarcable y razonable, sobre todo razonable. Sobre todo
porque en selectividad entra TODO el temario, no una parte, sino
absolutamente todo y que yo recuerde en todos mis años de universisad
pudieron ser uno o dos de los 25 profesores de otras tantas asignaturas
los que acabaron el temario, quedándose más de la mitad en un 50% del
mismo ¡por falta de tiempo! según sus mismas palabras.
Y en vez
de un examen puramente memorístico, donde no veo gran diferencia con
esa famosa lista de los reyes godos, bueno ahora es la minoría de edad
de Isabel II, gobierno de Salustiano Olózaga incluido, tendemos a la
explicación, comprensión e influencia que determinados acontecimientos
históricos han tenido en la evolución de España. Qué tal si sobre, por
ejemplo, una imagen de los fusilamientos del Príncipe Pío de Goya se
formula una pregunta del estilo ¿Explique el levantamiento del 2 de
mayo y qué influencia tuvo en la posterior historia de España?
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Un profesor "cabreado" de Historia de España
En el artículo ¿Tributo a los rescatadores del Prado?, del 23 de
enero, leíamos cómo el Gobierno español condecorará con la Orden de las
Artes y Letras a los museos que salvaron los tesoros del Museo del
Prado en plena Guerra Civil española. En este artículo, don Miguel
Zugaza, director del Prado, reconoce la labor fundamental desempeñada
por la Junta de Defensa del Tesoro Artístico con Timoteo Pérez Rubio al
frente. Este esfuerzo se les había reconocido con una placa situada en
dicho museo.
LA mina abandonada de las Cabezuelas, en la localidad toledana de
Camuñas, se convirtió durante la Guerra Civil en fosa común de cientos
de vecinos de las poblaciones próximas de Cuidad Real y Toledo,
asesinados por las milicias del Frente Popular en los habituales
«paseos» que se perpetraban en la retaguardia. Ahora un equipo de
arqueólogos y médicos forenses de la sociedad de ciencias Aranzadi ha
logrado localizar varias decenas de esqueletos en uno de los pozos de
la mina, de más de treinta metros de profundidad, después de vaciarlo
de toneladas de tierra; y se supone que, bajo una espesa capa de cal
con que los milicianos tapaban los cadáveres después de arrojarlos al
pozo, se podrían hallar muchos más, en sucesivos sustratos. Algunos de
los esqueletos desenterrados revelan, por su complexión, ser de
mujeres; y las vestiduras eclesiásticas de otros muchos permite
confirmar que eran sacerdotes y religiosos martirizados.